Indigenous Surveillance is an independent, regional-level project that compiles information from public sources on how digital technologies are used to surveil indigenous communities and land defenders in the Americas.

In a context of global environmental collapse -where the scientific community has recognized the struggle of these activists- we hope that this project provides evidence on how surveillance technologies have contributed to this disaster.

In this first stage, we present the Chilean chapter focused on the case of the Mapuche communities.

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Indigenous Surveillance (en castellano, vigilancia indígena) es un proyecto independiente, de corte regional, que compila y ordena información de fuentes públicas sobre cómo se utilizan las tecnologías digitales para vigilar a las comunidades indígenas y personas defensoras de la tierra en el continente americano.

En un contexto de colapso medioambiental mundial, y donde la comunidad científica ha reconocido la lucha de estos activistas contra la crisis climática, esperamos que este proyecto dé testimonio de cómo las tecnologías de vigilancia han contribuido a este desastre.

En esta primera etapa, presentamos el capítulo chileno centrado en el caso de las comunidades mapuche.

First, to make a local, regional, and international denounce on how surveillance technologies are being used by States and by some private actors to undermine human rights of indigenous people and land defenders in the Americas. This also means recognizing the challenges that these actions have over our democratic societies.

Secondly, to offer a resource to facilitate the understanding of how technological surveillance operates in our countries, including common aspects and collective challenges for indigenous communities and land defenders in the region.

And third, to serve as a digital memory on how surveillance technologies are related to an extractive industry that is depleting natural resources and causing other collateral damages in our continent. In the context of a climate crisis, this is a testimony dedicated to future generations looking for answers.

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Primero, para hacer una denuncia pública local, regional e internacional sobre cómo las tecnologías de vigilancia son utilizadas especialmente por los Estados y algunos actores privados para violar los derechos humanos de personas que luchan por los derechos de los indígenas y las tierras en América. Esto también significa reconocer los desafíos que estas acciones tienen sobre nuestras sociedades democráticas.

En segundo lugar, para ofrecer un recurso de conocimiento para las mismas comunidades indígenas y personas defensoras de la tierra en la región, a fin de facilitar la comprensión del funcionamiento de la vigilancia tecnológica en nuestros países, incluidos los aspectos comunes y los desafíos colectivos.

Y tercero, como memoria digital para documentar cómo las tecnologías de vigilancia han sido utilizadas por los Estados y algunos privados para proteger una industria extractiva que está agotando los recursos naturales y causando otros daños colaterales en nuestro continente. En el contexto de una crisis climática probablemente irreversible, este es un testimonio dedicado a las generaciones futuras que busquen respuestas en el pasado.

Surveillance technologies are not neutral and are part of a social grid of unequal powers. These technologies would be banoptic, since their uses determine profiles of who should or should not be monitored; in other words, they create a spectrum of social exclusion. As no one wants to be socially excluded, we always indicate “other” who should be surveilled.

Thus, surveillance becomes a project of social order and creation of the world, even if its effectiveness in achieving its intended primary objectives (for example, crime control) is limited or inconsistent. Surveillance, then, manifests itself as a multiplicity of techniques that evoke, merge, and mediate the experiences of subjects that are classified as heinous. These people are part of the spectrum of social exclusion that will respond conveniently to a determine political project: migrants, indigenous ethnic groups, activists, among others.

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Porque las tecnologías de vigilancia no son neutrales y siempre están enmarcadas en un entramado social de poderes desiguales. En este sentido, estas tecnologías serían banópticas (ban, en inglés, traducido como “negarse a permitir algo”), ya que su uso determina perfiles de quién debe o no ser objeto de vigilancia; en otras palabras, los usos de las tecnologías de vigilancia crean espectros de exclusión social. Como nadie quiere ser excluido, siempre indicamos “un otro” que debe ser el vigilado.

Así, la vigilancia se convierte en un proyecto de ordenamiento social y creación de mundo, incluso si su eficacia para lograr sus objetivos primarios previstos (por ejemplo, el control del delito) es limitada o inconsistente. La vigilancia, entonces, se manifiesta como una multiplicidad de técnicas que evocan, se fusionan y median las experiencias de sujetos que son clasificados como abyectos y que, convenientemente según el proyecto político, son parte del espectro de exlusión social: los migrantes, etnias indígenas, activistas, etcétera.

We are a group of professionals working in areas related to technology research, journalism, laws, design, programming, and digital security. This project doesn’t have any institutional affiliation, and it has been self-financed.

A small fund of the Shuttleworth Foundation has allowed us to set up our website in this first chapter.

Contact us at: info [at] indigenoussurveillance.net

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Somos un grupo de profesionales ligados a la investigación de tecnologías, el periodismo, las leyes, el diseño, la programación y la seguridad digital. Este proyecto no tiene afiliación institucional y es autofinanciado.

Un pequeño fondo de la Fundación Shuttleworth nos ha permitido montar nuestro sitio web en este primer capítulo.

Contáctanos a: info [at] indigenoussurveillance.net